
Equinoterapia en Buenos Aires
Alaia
Terapia asistida con caballos · Hurlingham, Buenos Aires
En Alaia abordamos procesos terapéuticos con un equipo interdisciplinario de profesionales de la salud, la educación y la equitación, incorporando al caballo como intermediario que nos ayuda a transformar el vínculo con el paciente.
Hace más de diez años acompañamos a personas de distintas edades y con diferentes necesidades, en un predio abierto, a la vista de las familias y rodeado de naturaleza.
De ocho meses a noventa años
En Alaia acompañamos a bebés, niños, adolescentes, adultos y personas mayores. El paciente más pequeño que recibimos tenía ocho meses; la persona de mayor edad, noventa años.



Trabajamos con personas con discapacidad y también con quienes atraviesan otras situaciones que requieren acompañamiento terapéutico, como la recuperación después de un ACV, un tratamiento oncológico, un cuadro de depresión u otras dificultades. También recibimos personas que aún no cuentan con un diagnóstico formal.
Cada persona que quiere comenzar equinoterapia realiza una entrevista de admisión, en la que conocemos sus características, sus necesidades y su contexto. El comienzo de la actividad requiere indicación médica.
La propuesta se adapta a cada persona y a sus posibilidades.
Nuestra actividad es terapéutica. No ofrecemos paseos ni clases de equitación.
Participar y sostener el proceso
La participación es una parte fundamental de cualquier proceso terapéutico. Por eso buscamos generar una experiencia agradable y motivadora, en la que la persona se involucre en las propuestas de la profesional y quiera volver. El entorno natural, el vínculo con el caballo y el trabajo de nuestro equipo son parte de esa experiencia.
La continuidad también es importante, y forma parte de nuestra manera de trabajar. Las personas que comienzan la terapia en Alaia suelen sostenerla durante años. Hay pacientes a los que acompañamos desde hace más de una década.
Alaia significa alegría. Elegimos ese nombre porque, aun cuando la situación que se atraviesa es difícil, el proceso terapéutico puede transitarse con alegría. Es lo que buscamos que cada persona encuentre en nuestro espacio.
El profesional realiza la terapia. El caballo es su herramienta.

La equinoterapia, o terapia asistida con caballos, es un abordaje en el que profesionales de la salud o la educación incorporan al caballo y a su entorno como herramientas para trabajar objetivos determinados en cada persona.
El caballo aporta movimiento, ritmo, estímulos y una forma particular de interacción y vínculo. A partir de ello, la profesional desarrolla la intervención terapéutica, propone las actividades y adapta el trabajo a las características y los objetivos de cada paciente.

En cada sesión hay una profesional junto al paciente y un asistente ecuestre encargado de conducir y cuidar al caballo. Todo se desarrolla bajo la supervisión de nuestra directora, presente en la pista, y a la vista de las familias.
El abordaje es individual, aunque en algunos horarios pueden trabajar hasta cuatro pacientes al mismo tiempo en la pista, cada uno con su profesional, su asistente y su caballo.
Nuestras profesionales rotan entre pacientes según lo que cada persona necesita: cada una complementa el trabajo de las demás desde su disciplina.

Alaia se integra al proceso terapéutico de cada persona
La terapia asistida con caballos es un abordaje complementario. Se incorpora al recorrido terapéutico de cada persona y no reemplaza otros tratamientos ni indicaciones médicas.
Nuestros pacientes pueden realizar en paralelo tratamientos psicológicos, kinésicos, fonoaudiológicos, psiquiátricos, educativos u otras intervenciones indicadas por sus profesionales, y continúan su escolaridad o su vida laboral.
Cuando la familia lo solicita y lo autoriza, nuestras profesionales pueden comunicarse con los profesionales externos que acompañan al paciente, para favorecer un trabajo coordinado.
La intención es sumar una herramienta más a un proceso que ya existe.
Cuarenta minutos, una vez por semana
Cada sesión es individual dentro de una dinámica compartida: el trabajo se define según los objetivos de cada paciente, aunque haya otras personas trabajando al mismo tiempo en la pista.
Llegada. El paciente aguarda en el sector de espera y es recibido por el equipo. En el caso de los más chicos, la familia lo acompaña hasta ahí.
Subida. Una profesional lo acompaña hasta la rampa. El paciente sube al caballo, conducido por el asistente ecuestre, y la profesional permanece a su lado durante todo el trabajo.

Entrada en calor. Dos vueltas a la pista a cada mano, para adaptarse al movimiento del caballo.
Trabajo terapéutico. Los ejercicios correspondientes a esa sesión, de acuerdo con los objetivos de cada paciente. La directora supervisa desde el interior de la pista.

Cierre. Al finalizar, el paciente sale de la pista, baja del caballo y puede acariciarlo, alimentarlo, peinarlo o despedirse de él.
Devolución. La profesional conversa con la familia y comparte la información de la sesión.

Cuando una persona no puede o no desea montar, el trabajo se realiza pie a tierra, de acuerdo con las posibilidades y necesidades de cada caso.

Cómo cuidamos cada sesión
Preservar la integridad del paciente, del profesional, del asistente y del caballo es nuestra prioridad al planificar cada jornada de equinoterapia.

Durante toda la sesión el asistente ecuestre permanece junto al caballo y lo conduce desde el cabestro, mientras la profesional acompaña al paciente. Nuestra directora supervisa la pista. Se utiliza casco, salvo que el paciente no lo tolere, junto con los demás elementos ecuestres.
Todo el equipo realiza una capacitación anual en primeros auxilios, y contamos con un protocolo de emergencia que repasamos cada seis meses en forma de simulacro.
En los once años de nuestra institución, ningún involucrado resultó herido.

Nuestra actividad no tiene paredes. Las familias pueden observar la sesión completa, de principio a fin. Somos conscientes de la confianza que nos brindan quienes llegan a Alaia, y la abrazamos con vocación y compromiso.
Un equipo interdisciplinario de trece personas

Nuestro equipo está formado por kinesiólogas, psicólogas, profesores de educación especial y una estimuladora temprana, todas habilitadas en sus respectivas disciplinas, junto a nuestros asistentes ecuestres y nuestro veterinario.
Mirna Lombardo, nuestra directora, es profesora de educación especial y estimuladora temprana. Lleva veinticinco años dedicada a las personas con discapacidad, se especializó en terapia asistida con caballos en 2015 y fundó Alaia hace más de una década. Coordina el trabajo clínico, decide la asignación de profesionales y supervisa cada sesión.
Que el abordaje sea interdisciplinario significa, en la práctica, que las profesionales se reúnen, comparten información y complementan el trabajo de las demás desde su propia disciplina. No es un conjunto de especialidades que conviven en un mismo lugar: es un trabajo conjunto sobre cada persona.
Recibimos además a estudiantes y profesionales de universidades públicas que se acercan a formarse en nuestra actividad.
Cinco caballos dedicados exclusivamente a la equinoterapia

Nuestros caballos no realizan paseos, clases ni ninguna otra actividad. Trabajan únicamente en terapia asistida con caballos, tres días por semana, y descansan entre cada jornada. Pasan buena parte del tiempo en los corrales y no permanecen encerrados durante su tiempo libre.
Antes de comenzar a trabajar con pacientes, cada caballo atraviesa alrededor de seis meses de evaluación y entrenamiento. Durante ese período realizamos sesiones en las que integrantes del equipo ocupan el lugar del paciente y reproducen situaciones posibles: ruidos, movimientos bruscos, reacciones inesperadas. La característica que buscamos por encima de todas es la mansedumbre.
Una vez que un caballo empieza, se queda con nosotros durante años. Martín lleva once.
Antes de cada sesión, la directora evalúa qué caballo trabaja con cada paciente. Los pacientes no siempre montan el mismo: la rotación favorece la adaptación y el vínculo con todos los caballos, aunque cuando alguien necesita trabajar siempre con el mismo, así se hace.
Nuestra directora supervisa su bienestar. Si un caballo no está en condiciones, no trabaja.
Años de acompañamiento
Las personas que comienzan la terapia en Alaia suelen sostenerla durante años.
Once años
Luciano empezó cuando abrió Alaia: lleva once años con nosotros. Hay pacientes que llegaron siendo muy chicos y a los que vimos crecer. Hay quienes tuvieron que interrumpir por una cirugía y volvieron apenas pudieron.


Hace 5 años que hacemos Equinoterapia en Alaia. Muy bueno. Se ven los avances en nuestro hijo y se nota la contención de todo el equipo. Excelentes profesionales. Atte. Silvina mamá de Francisco
Silvina Schenone · ver en Google
Excelente centro de equinoterapia , tratamiento muy acorde a cada paciente respetando sus necesidades y sus tiempos. Trato muy cordial de parte de todo el personal . Ambiente muy ameno para acompañar a los pacientes . Muy contentos como familia de haber encontrado un espacio como este comprometido con el progreso de nuestra hija.
Valeria Argañaras · ver en Google
Excelente equipo de trabajo, súper predispuestos y atentos. Nuestro hijo va muy feliz a cada sesión. Los caballos están más que preparados para los nenes. Recomendamos en un 100%
Romina Corbo Codazzi · ver en Google
Nuestro arancel
El tratamiento de equinoterapia en Alaia se abona de forma mensual e incluye cuatro sesiones, una por semana.
$300.000por mes
Cuatro sesiones mensuales, una por semana
No cobramos matrícula, entrevista ni evaluación. El valor es el mismo para todos los pacientes.
La asistencia es semanal porque la continuidad forma parte del proceso terapéutico.
Obras sociales y prepagas. Trabajamos con muchas de ellas, y una parte de nuestros pacientes se atiende por esa vía. Cada cobertura es un caso distinto: algunas autorizan sin inconvenientes y otras no. Acompañamos a la familia durante todo el proceso, con asesoramiento y con la documentación que necesite presentar. Cómo funciona la cobertura →
Tres pasos
Escribinos por WhatsApp. Te respondemos personalmente y te enviamos toda la información para que puedas leerla con tiempo y hacernos las preguntas que tengas.
Vení a la entrevista. Es gratuita y no tiene otro requisito que los datos del paciente. Te reciben nuestras dos perras, vas a conocer el predio, al equipo y a los caballos, y nosotros vamos a conocer a la persona que va a venir. Si esa persona quiere, puede tener un primer contacto con el caballo ese mismo día; si prefiere no hacerlo, también está bien. Los menores de edad y las personas que no sean autónomas deben venir acompañadas por su madre, padre o tutor legal.
Empezamos. Si ambas partes están de acuerdo, se completa el consentimiento, se acuerda el horario de atención y se presenta la orden médica que indica la terapia.